Abr 30, 2021

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Categories: Noticias ChiemiVall

Principales tipos de impurezas en agua

 

Una de las aplicaciones más extendidas del carbón activo o carbón activado es la purificación de agua. Esto se debe principalmente a que este material es altamente eficaz reteniendo la materia orgánica presente en el agua y a que además tiene un coste asociado muy inferior al de otras alternativas, ya que prácticamente no requiere energía ni inversión en equipamiento. 

Para entender mejor el funcionamiento y eficiencia del carbón activado en los procesos de purificación se hace necesario profundizar en los tipos de impurezas que podemos encontrarnos en el agua. 

En primer lugar, hay que tener presente que tanto las aguas residuales como las procedentes de ríos, pozos o lagos contienen todo tipo de cuerpos de distintos orígenes y que todos ellos tienen en común el hecho que pueden producir efectos indeseables en el agua, ya sea por que le confieren un color, sabor u olor desagradable o bien por que pueden llegar a ser tóxicos para el organismo. Es por este motivo por el cual es importante retenerlos o eliminarlos antes de que el agua llegue al consumidor.

Estos cuerpos dividirse en los siguientes grupos en base a su naturaleza:

  • Compuestos orgánicos
  • Compuestos inorgánicos 
  • Compuestos de naturaleza mixta

En este artículo vamos a centrarnos en los primeros debido a que suponen la inmensa mayoría de compuestos presentes en el agua. En lo que respecta a los compuestos inorgánicos y mixtos, responden a casuísticas más específicas, principalmente relacionadas con la industria, y los abordaremos con mayor detalle en otro artículo. 

Como su nombre indica, los compuestos orgánicos están formados por materia orgánica y esta puede tener origen completamente natural, como es el caso de las geosminas, o bien proceder de químicos orgánicos sintéticos y/o subproductos de la desinfección, como los fenoles y trihalometanos.

Por norma general, los contaminantes orgánicos predominantes suelen ser los compuestos orgánicos procedentes de la naturaleza, en concreto del crecimiento y descomposición de la vegetación, sin embargo, esto puede depender de diversos factores, como la ubicación de la fuente de la que se extrae el agua, la época del año o de las precipitaciones. 

Por ejemplo, las aguas superficiales procedentes de ríos o lagos cercanos a zonas agrícolas suelen contener concentraciones elevadas de componentes químicos orgánicos sintéticos, como es el caso de los fertilizantes, tras lluvias intensas.

Los compuestos orgánicos en suspensión pueden eliminarse con sistemas rudimentarios de filtración compuestos por antracita, sílex y/o granate o incluso por sistemas de sedimentación o coagulación, pero necesitaremos usar carbón activado para la retención de todos aquellos compuestos orgánicos disueltos.

Llegados a este punto, es importante conocer el tipo de contaminantes presentes en el agua que queremos purificar, así como las concentraciones de cada uno, ya que requeriremos el uso de un carbón u otro y unas condiciones de trabajo específicas en función de estos parámetros. Por este motivo, nuestra recomendación es realizar un análisis previo al agua que queremos tratar.

En Chiemivall tenemos una amplia experiencia en el asesoramiento técnico en este ámbito y podemos ayudarte tanto en la selección del carbón activado, como en las condiciones de trabajo y dimensionamiento de los filtros. 

Del mismo modo, podemos elaborar productos a medida para casuísticas complejas que requieran el uso simultáneo de carbones con especificaciones distintas.