Recuperación de oro y otros metales preciosos con carbón activado

El carbón activado no solo se ha convertido en el mejor aliado de las empresas que se dedican a la purificación, potabilización o decloración del agua. Para la recuperación del oro y otros metales preciosos, este compuesto también es esencial. 

Claves en el proceso de recuperación del oro con carbón activado

Pellets, polvo, granulares… No todos los tipos de carbón sirven para según qué procesos. Y es que su eficacia puede variar tanto por su formato como por su fórmula de activación. Por ejemplo, la activación química se utiliza para adsorber compuestos que no retiene un carbón activado estándar, y suele emplearse para retener sustancias coloridas o de precursores que causan color en una etapa posterior de un proceso como en refinación de azúcar, decoloración de glucosa de maíz, glicerina, gelatina, pectina, jugos de frutas, miel, vinos, cervezas, destilados o productos químicos.

El mejor compuesto para la recuperación del oro y otros metales preciosos

Pero el caso concreto que nos ocupa – la recuperación del oro – la fórmula más eficaz es el carbón activado granular (CAG) con concha de coco como materia prima básica, de la que se obtiene la máxima dureza. En consecuencia, se minimiza la erosión, evitando así las posibles pérdidas de metal precioso. 

 

Cómo funciona el proceso de recuperación de metales

El CAG empleado para la recuperación del oro presenta una gran área superficial compuesta por cerca de 95% de microporos de un tamaño idóneo para retener los complejos metálicos mencionados sin deteriorarlos. En este sentido, podemos decir que el tamaño de las partículas es muy preciso.

Además, el carbón obtenido de la activación para recuperar oro y otros metales preciosos presenta una alta resistencia a la abrasión y, en consecuencia, un alto rendimiento respecto a la cinética de adsorción.

Por otro lado, muchos especialistas dedicados a la fabricación y suministro de carbón activado lo entregan prelavado y libre de partículas finas. De esta manera, se evitan retrolavados innecesarios y, en consecuencia, se produce menor carga de trabajo en las instalaciones en las que se extrae el metal. 

En definitiva, este tipo de carbón activado optimiza todos los procesos de recuperación de metales preciosos, como son los de extracción en pilas (Heap leach), carbón en pulpa (CIP) o carbón en lixiviación (CIL).

 

Por último, recordamos que, como especialistas en tratamientos con carbón activado, desde ChiemiVall ofrecemos soluciones en diferentes formatos diseñadas para todo tipo de procesos industriales. ¡Llámanos!