Tratamiento de bebidas alcohólicas con carbón activado

Además de la purificación para obtener agua potable o la decloración del agua para diferentes procesos industriales, el carbón activado es un gran aliado para el tratamiento de bebidas alcohólicas. En este sector, para conseguir un producto con la calidad requerida, la bebida se somete a procesos de decoloración y desodorización muy específicos. ¿En qué consisten estos tratamientos de bebidas alcohólicas con carbón activado?

Desodorización de bebidas alcohólicas

Como hemos avanzado, las técnicas de remoción de compuestos indeseables también se emplean en procesos de elaboración de bebidas alcohólicas destiladas.

Para conseguirlo, se utilizan filtros de carbón activado a fin de desodorizar el alcohol etílico obtenido de la caña de azúcar. Y es que los alcoholes superiores son los compuestos que aportan el olor característico al etanol. En este sentido, los filtros de carbón activado son claves para que, mediante un procedimiento de adsorción, mejoren las propiedades organolépticas tras la desodorización.

 

Un diseño específico de filtrado para cada empresa

No obstante, durante el tratamiento de bebidas alcohólicas con carbón activado, el proceso puede alterar el color, el sabor, el aroma y otros efectos organolépticos, dependiendo de las características fisicoquímicas del producto.

La clave para conseguir las propiedades deseadas y minimizar la adsorción de partículas que el cliente en cuestión no desea retirar pasa por dar con una mezcla adecuada de carbones activados.

Para conseguir el grado de adsorción deseado en este sentido, los especialistas generan muestras que permiten a la empresa productora elegir el tipo de carbón y filtro que necesitan.

 

Decoloración de bebidas alcohólicas

La decoloración de bebidas alcohólicas con carbón activado se pone en marcha mediante diferentes formatos de carbón activado, ya sea en polvo, con carbones autodispersables o aglomerados.

En particular, el carbón activado en polvo para la decoloración de bebidas y vino tinto se fabrica a partir de astillas de madera y se refina mediante un proceso de producción de ácido fosfórico único, cuya estructura mesoporosa tiene una gran capacidad de adsorción y filtración rápida. Como resultado, se pueden producir, por ejemplo, vinos más refrescantes. Asimismo, con este formato, la decoloración puede modificar el cuerpo del vino original alto, suavizando la bebida tras la eliminación de las impurezas.

Existen numerosos usos del carbón activado para el sector alimentario, ¡haz click para descubirlos!

Por último, recordamos que, como especialistas en tratamientos con carbón activado, desde ChiemiVall ofrecemos soluciones en diferentes formatos diseñadas para todo tipo de procesos industriales. ¡Llámanos!